La castaña

Sin llegar a la exageración de algunos que hace poco afirmaban que el primero de septiembre comenzó el invierno en España, estos días he experimentado los primeros síntomas de la llegada -temprana- del otoño. Que se lo digan a los días, que ofrecen puestas de sol cada vez más tempranas acortando las horas de luz.

Mermelada de melocotón

No hagas hoy lo que puedas dejar para mañana. Algo así, al menos, parece que pienso durante el mes de agosto, en el que tengo mucho tiempo para muchas cosas pero no hago ninguna. Salvo las imprescindibles. Porque cosas por escribir no me faltan, pero ayer había algo más urgente: unos melocotones a punto de claudicar.

El caso es que de un día para otro se estropean más. Y lo mismo pasará en breve con las manzanas, que llegarán todas de golpe y habrá que pensar en qué hacer con ellas para aprovecharlas al máximo (no tendremos ese problema con lo higos, es una pena).

Noche

¿En qué ciudad española se puede disfrutar de este ambiente nocturno en una plaza única en el mundo?

Exacto. Pues por ahí hemos pasado en nuestro agosto particular. Ahora estamos recogiendo experiencias. En unos días compartiremos. Mientras tanto no paséis mucho calor.

El duelo

A las nueve fui corriendo a Riazor a ver si todavía encontraba algún surfista despistado, pero no había ninguno. En la playa vacía sólo es sol se atrevía a dominar a las olas, excesivas, que toda la tarde batieron la arena.

Preguntando averigüé que finalmente se quedarán en Razo todo el fin de semana (se iba a celebrar aquí el campeonato del mundo junior de surf).

Y el ganador es… (Percebes)

Se acabó. El tiempo ha sido suficiente. Ha llegado el momento del sorteo del libro prometido en la entrada anterior. Reviso los comentarios –requisito necesario- en busca de las respuestas correctas: un acertante anónimo, Lucía, Ana Iglesias (que respondió por otra vía pero luego dejó el comentario correspondiente), Varsovialízate, Josiño, Sra. Prado y Josito.

Encuentros (Mexilóns e tuits)

Este pasado sábado se celebró en Bueu la entrega de los primeros premios Mexilóns e Tuits (#mexilonsetuits). Como alguien -a quien por supuesto no me preocupé en desengañar- pensó que yo podría formar parte del jurado, he tenido la oportunidad de vivir esta experiencia muy de cerca tanto en las semanas previas -entrevistas, vídeos, votaciones- como en la gala que nos llevó, a cientos de personas relacionadas con el Social Media (blogs, Twitter, Facebook, ya saben) al auditorio del Centro Social de esta pequeña villa pontevedresa.

Una tarde en Zaragoza (ensalada de tomate y menta en La Republicana)

Una de las escenas que más me impresionaros y engancharon a la ópera cuando empecé a conocerla, más allá de las arias de la Callas (uno es un mitómano, pero eso ya lo sabe usted, lector de este blog), fue este duo de Il Trovatore (Verdi).

Casi toda la acción de esta obra, basada en un drama del escritor Antonio García Gutiérrez, se desarrolla en la torre más emblemática, de planta rectangular, del palacio de la Aljafería (Zaragoza).

Encuentros con Sabor a Vida

‘Has hecho una buena elección con ese libro’, me dijo un desconocido, sonriendo, mientras entrábamos ambos casi a la vez por la estrechísima puerta de la oficina de turismo de Coruña. Minutos antes, mientras yo iba y venía impaciente por la playa esperando la hora convenida para comenzar el recorrido como jurado del concurso de Tapas de A Coruña PICADILLO, había recibido la llamada que llevaba esperando dos días: el mensajero dejaba en mis manos  -apartándose de su ruta para acercármelo amablemente-  el libro Sabor a Vida.