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Fentdetutto (no verificado) says:

Lo mejor de los níscalos o rovellons como les llamamos en Valencia es ir a buscarlos. Para mi se convierte en una auténtica adicción y el día que voy con un amigo por el monte encontrándolos, puedo estar desde las 7 de la mañana hasta que la luz comienza a dejar de mostrarnos el camino hacia ellos.
No hay nada más satisfactorio que comerse un plato de arroz con este tipo de setas. Sé que las hay mejores, pero para mi son todo un ritual. Es un día de fiesta en el que llego a casa con 6 o 7 kg y me vienen tantas recetas para hacer con ellas que a veces no sé por donde empezar.
El mundo de la micología es precioso y aquí en Valencia tenemos que irnos a las pequeñas montañas del interior para buscarlas. Pero todo el esfuerzo, los arañazos, las torceduras, bien merecen la pena.
Ya queda menos para la nueva temporada, medio añito. Lo que hay que hacer es desear que llueva durante finales del verano por que si no, es difícil encontrarlos en cantidad.
Un abrazo.

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