Oct 13

Fideos a la impostura

Sáb, 13/10/2012 - 17:47 — Manuel Bustabad

Leo a media mañana, con cierta dosis de incredulidad, una entrada en el -fántástico- blog Dar la brasa titulada 'Menos Falsarius y más cocinar'.

Allí Julia pone en duda la doctrina impecable del chef Falsarius, basada como seguramente usted sepa en la cocina impostora; en el uso de latas de conserva en platos cuyo resultado parece de una elaboración superior.

Mis conocimientos sobre la alta cocina -y la media- responden al acertado símil de Falarius (no soy ingeniero de la NASA ni me acerco), por lo que mi opinión, por poco valiosa, es aquí innecesaria. Pero sí me gustaría decir tres cosas.

La primera es que en nuestro país (en Galicia al menos) la calidad de las conservas es extremadamente digna y se pueden conseguir productos de altísima calidad y precocinados y envasados en recipientes para su comercialización.

En segundo lugar, pienso y recuerdo perfectamente a genios como Ferrán Adriá cocinando tortillas de patatas fritas de bolsa o servir como plato de altos vuelos sardinillas de lata pasadas por la sartén -vuelta y vuelta-. Cocina impostora de manual.

Y tercero, me gustaría decir que el libro de Falsarius Chef no sólo es una colección portentosa y recomendabilísima -en mi opinión- de recetas rápidas, ricas y engañosísimas (las que he probado dan el pego sin duda) si no que es un fantástico manual de lectura, ameno y divertido como pocos; cada receta con su hilarante introducción. Creo que el susosdicho tiene uno de los cuatro o cinco blogs del sector -de los que yo conozco- que pueden afirmar que tienen un estilo propio y único.

Así que, horas después de haber leído el post de Julia me encuentro en el supermercado y un lineal lleno de latas ilumina mi cabeza. Me acerco al extremo más alejado como quien se aproxima a la luz del final del túnel y veo allí, elevándose grácilmente sobre las demás una hermosa lata de níscalos. El hecho de estar en temporada de setas añade pecado a la picaresca y por eso me lo llevo a casa junto a un bote de nata y un envase de bacon ahumado. Como en estado de trance le dedico a Falsarius mi particular homenaje.

 

Fideos gordos a la impostura

  • 75 gramos de bacon a los que le cambiaremos el nombre por panceta ahumada para aumentar el caché del plato

  • Una lata de robellones (níscalos) de unos 200 gr. (Pero no cogidos en un pinar gallego, si no de lata)

  • 200 ml de nata.

  • 200 gr de fideos gordos

 

En una sartén salteamos la panceta ahumada con un poquito de aceite (poco, ésta soltará su grasa enseguida). Cuando esté empezando a dorarse añadimos los níscalos troceados y salteamos también unos minutos. Añadimos la nata y dejamos unos minutos a fuego bajo removiendo con una cuchara de madera hasta que ésta tome aspecto de salsa con dignidad y esté caliente.

Añadimos la pasta escurrida (que habremos cocido previamente hasta dos minutos menos de los indicados en el envase con una nuez de mantequilla, abundante agua y sal). Removemos y dejamos un minuto más que se integren los sabores. Si espesa mucho añadimos más nata o un poco de leche.

Y a disfrutar. Eso sí, nunca reconozca ante sus amigos que ha usado latas. Niéguelo siempre aunque las descubran en la bolsa de la basura. Pero por encima de todo no publique este tipo de recetas en la bitácora a no ser que quiera perder puntos y credibilidad. Al blog sólo se pueden subir espumas, reducciones, esferificaciones o glaseados. Queda advertido.

Comentarios

Maritxu says:

Hola!
Todo mi respeto y admiración para el señor Falsarius. Me parece de muy mala educación por parte de Julia, a la que no conozco, criticar a un compañero bloguero.
Muy rica tu receta, Manuel, aunque a mí los níscalos me saben a corcho, donde esté la amanita caesarea...
Estoy de esferificaciones hasta el moño, nos leemos!

Manuel Bustabad says:

Hola, Maritxu

La crítica de Julia no es hacia Falsarius, Maritxu, si no hacia la cocina de microondas y precocinados. Y además lo hace con muchísimo respeto y educación hacia su compañero.

Ambos son grandes cocineros. Falsarius también, evidentemente, pues sólo desde una posición así se pueden hacer esas recetas impostoras de tanta calidad. 

Y además son los dos grandes blogueros que, a tenor de los comentarios de uno hacia el otro, creo que se respetan completamente.

Los níscalos son mis setas preferidas, pero las prefiero mil veces guisadas con patatas o incluso con arroz. 

Un abrazo

Manuel Bustabad

 

Maritxu says:

Hola, Manuel.
Tras leerte, he vuelto a leer el post de Julia y veo que tienes razón, no le critica a él sino al tipo de cocina que hace. Sin embargo, no veo tanto respeto y educación como dices, expresiones como "este señor" ó "dedíquese a lo suyo y deje a los verdaderos profesionales...", como si Falsarius no fuera profesional, no me parecen adecuadas, igual es que soy muy quisquillosa, no sé, pero bueno, cada uno...
Si te digo que he llegado a reregalar níscalos que me habían dado, igual me "matas", pues venga, no te lo digo, biquiños!

Pasar del aire (no verificado) says:

Totalmente de acuerdo con los tres puntos. Pese a que no usaré sofrito de cebolla Hida (que por cierto está bueno) o arroz precocinado (aunque nunca digas de este agua no beberé), las propuestas de Falsarius no sólo son apetitosas, sino acertadas. Además, tiene un punto de humor que a muchos nos gustaría tener.

Y así como sabemos que para cocinar no siempre es necesario usar nitrógeno líquido, tampoco es siempre necesario preparar hasta nuestras propias anchoas en aceite en todas las ocasiones.

Además, selecciona precocinados y conservas especialmente buenas.

¿Qué más se le puede pedir a un blog?

Lochy (no verificado) says:

Yo, ya me conocéis...no voy a salir nunca de cocinera poliganera. Si me dejasen, hasta iría yo misma a recolectar las setas y ahumaría el bacon (no. Matar al cochino ya no). Y aunque no practicaría la impostura de forma cotidiana, no dejo de reconocer que es asunto práctico, y que Farsarius lo lleva artísticamente y lo predica requetebien.

Las comparaciones son odiosas, pero en mi biblioteca lo pondría (si me diera por ordenarla) entre el Picadillo y las notas de cocina de Leonardo Da Vinci. Son las lecturas "cocineriles" más divertidas que tengo.

Manuel Bustabad says:

¡Vaya ubicación privilegiada para el libro! entre dos joyas, ni más ni menos. Pero sí es cierto que los tres son divertidos.

Muchas gracias, Lochy.

 

Manuel Bustabad

 

Manuel Bustabad says:

Yo también lo creo. 

Muchísimas gracias por pasaros por el Vagón de Cola

Manuel Bustabad