Abr 19

La peor tortilla de patata del mundo

Vie, 19/04/2013 - 18:14 — Manuel Bustabad

Hace poco, siguiendo algún rastro de migas de pan llegué hasta una entrada de un blog muy interesante (Los amigos de los Ligasalsas) en la que, sin embargo, descubrí con asombro cómo el firmante incluía la tortilla de Betanzos entre las peores tortillas de patata del mundo. ‘Tortilla al estilo de Betanzos’ es la expresión que utilizaba. Y tortilla sorbete.

 

Soy gallego, vivo desde hace muchos años en A Coruña y tengo adicción a la tortilla de patata. Me gustan de todos los tipos siempre que respeten algunas normas básicas elementales: los mazacotes y los ladrillos –especialmente los fríos- no. Y por supuesto son un incondicional de la de Betanzos.

Claro que no a todo el mundo le gusta. Mucha gente (coruñeses, gallegos, españoles) han probado la tortilla de Betanzos (una buena tortilla de Betanzos, no cualquier tortilla con más huevo del habitual) y no les ha gustado. Pero muy pocos la han tachado de la peor tortilla del mundo. De hecho lo normal es lo contrario: las tortillas coruñesas –El Manjar, La Penela- son habituales entre las más premiadas del país (me refiero a España) y las de Betanzos –La Casilla, O Pote- también. Eso es indiscutible.

Por eso me extraña que alguien que tiene un gran bagaje y conocimiento culinario diga –escriba- esta boutade. Da la sensación –tendría que preguntárselo; de hecho le dejé un comentario en la entrada del blog que no ha contestado a día de hoy- que no ha probado la tortilla de Betanzos en su vida. Podría ser, pues cuando uno ha ido varias veces al Bulli puede caer en la tentación de pensar que ya lo ha probado todo (y no es así).

De hecho las peores tortillas de patata que he probado yo nunca (además de las de las áreas de servicio y similares, como el propio autor de ese blog incluye en su lista) han sido en plazas mayores de ciudades castellanas, garitos madrileños de renombre y demás rincones de las llanuras ibéricas y ondulaciones béticas. Armas arrojadizas confeccionadas en sartén a fuego lento que podrían ser loncheadas cual fiambre y destinadas a adornar escaparates de bar y la espera de algún incauto que mordiese ese anzuelo. Muchas de ellas, por cierto, abiertas cual barra de pan –sin descomponer una sola patata en la operación- para ser profanadas con mayonesa -de bote-, queso, lechuga o cualquier elemento que apareciese por la cocina en el momento del despropósito. Ésas, frecuentísimas en las mejores plazas del turismo patrio, son las que desvirtúan –en mi opinión- a la noble tortilla.

La de Betanzos, nos guste más o menos, es de las mejores. Harán falta, eso sí, huevos de gallinas de corral con alimentación natural y no de granja, ni huevina, ni similar.

Venga usted a Betanzos o a Coruña, pruebe la tortilla y luego opine, caramba. Y no se preocupe, no le pondrán cuchara para comerla ni le obligarán a tomarse el exceso de huevo batido. Y de paso sáquele una foto y súbala al blog, así no tendrá que utilizar la mía.

Comentarios

Javier (no verificado) says:

He de decir que a mi me gusta la tortilla "jugosa", poco hecha. Siempre la hago así de hecho... pero esa de la foto me parece asquerosa. Una cosa es poco hecha y otra es directamente cruda y además con exceso de huevo.

Supongo que para gustos...

xa che gustaría (no verificado) says:

Creo que es importante subrayar que el sabor de una tortilla anterior a los años 80 ha desaparecido.

Todavía es posible encontrar huevos de aldea, pero tanto las patatas como el aceite de oliva han perdido su sabor (ni pagando). Con aquellos ingredientes daba igual que saliese huevona, tostaíca, o amurallada porque siempre estaba buena ( "quetecagas" es la expresión correcta), distinta, pero buena. [Y sin cebolla ni miga de pan o leche para hacerla más mullida y esos trucos del Madrid de No pasarán, que muchos abuelos recuerdan].

La prueba está en que desde los años 80 se han ido incorporando ingredientes insospechados que bajo el paraguas de Tortilla han querido recuperar algo del sabor perdido, pero muy lejos de aquel sabor de la tortilla setentera.

Hace poco (mayo 2016) en un programa de la TVG, mostraron 3 mecas de la tortilla en Galicia. Uno era el lugar emblemático de betanzos (que tiene que gustarte tanto huevo poco cuajado), otro era "el carballo" de vigo (que eso sí que es positivamente la peor tortilla del mundo) y la casa de las tortillas de cacheiras que tuvo sus días de gloria (divina), pero que las dos últimas veces que me acerqué ya no saben como antes ( a la cocinera ya se le ha ido la mano desde que se murió el marido que le dio fama al local). Hasta hace unos años había en La Coruña "El bombilla" que tenía unos pinchos de tortilla con ese sabor de referencia setentero pero lo han traspasado y aunque la gente joven que lo lleva ahora ha preservado el mismo estilo, sartenes, modos (se nota que han querido continuar la tradición) el caso es que ya no les salen igual aunque las montañas de huevos apiladas en cartones parezcan las mismas.

Este tipo de tortillas gallegas no tenían equivalente en el resto de España, ni tampoco por el norte, que tienen muy buen diente.

Somos pocos los que todavía conservamos la memoria de aquel sabor y sobre todo aquel aroma de aquellas tortillas y por eso entiendo que ya no haya forofos de la tortilla como llegó a haber.

Por cierto, después de escuchar al Ferrá Adriá decir que se puede hacer una Tortilla con patatas fritas de bolsa (Habría que probar con Bonilla, aunque creo que ni así), se me quitaron las ganas de ir al Bulli (en el caso de que tuviese el tiempo, la pasta y el enchufe para entrar): este tipo no ha probado en su vida un tortilla de patatas decente, bien cuajada y de patata bien laminada (nada de taquitos).

Larga vida a la torilla.

P.D. Lanzo un guante a quien quiera hacer un mapa de coordenadas multidimensional con el que representar los posibles sabores de una tortilla de patatas con huevo bien criado, patata decente, rico aceite de oliva, sartén de ferro e forno de leña. Ahí cada uno podrá representar su sabor.

Manuel Bustabad says:

Gracias por tus comentarios y por pasarte por el blog.

Pues yo creo que efectivamente los sabores de la infancia son muy importantes, pues son los recuerdos de cada uno. Pero no siempre representan cosas de máxima calidad. La tortilla de la Bombilla, que recuerdo perfectamente y he comido infinidad de veces, era técnicamente mediocre. Incluso recurría a trucos fáciles de esos que achacas a los madrileños. Pero la comería en otras mil ocasiones más.

Por otro lado creo que ahora hay mejores aceites en España, y acceso a ellos. Pero no siempre se hacen las tortillas con esos aceites vírgenes. Ni ahora ni antes. Las mejores de Betanzos (las más premiadas) usan girasol al cincuenta por ciento.

Muchas gracias nuevamente por acercarte y comentar.

Manuel Bustabad

 

Anónimo (no verificado) says:

Con respeto hacia todo el mundo, me gusta mucho la tortilla de patata salvo la que tiene el huevo líquido, crudo. Voy a Betanzos y no como tortilla.
Si a alguien le parece mal, por favor explíqueme porqué.
Saludos.

Manuel Bustabad says:

Buenas tardes

Claro, no a todos nos gustan las mismas cosas. Faltaría más que tuviese que gustarle la tortilla de Betanzos. Y a quien le parezca mal que se explique, efectivamente. No es mi caso.

Pero eso no la convierte en una de las peores tortillas del mundo, ¿verdad?.

Muchísimas gracias por acercarse al blog.

Manuel Bustabad

 

Anónimo (no verificado) says:

Pues yo soy gallega y, aunque no he probado concretamente la tortilla de Betanzos, estoy casi segura que no me gustaría porque el huevo líquido en la tortilla no me gusta, me da grima. Me gusta la tortilla jugosa, que se vea brillar el huevo batido entre las patatas; pero eso de que al cortarla el plato se llene de líquido, como que no es lo mío.
De todos modos, lo que para unos es el mejor manjar del mundo para otros es incomible, y no es sólo cuestión de gustos, yo creo que la costumbre (los sabores a los que está habituado nuestro paladar) es fundamental a la hora de catalogar un plato.
En lo que sí estoy totalmente de acuerdo con el post es que una buena tortilla de patata tiene que ser hecha con huevos caseros o camperos o de corral; y si la patata es gallega, eso ya es el no va más.
Un saludo.

Manuel Bustabad says:

Es cuestión de gustos, tienes razón. Pero creo afirmar que la tortilla de Betanzos es de lo peor que hay sólo puede ser una pose en alguien con el mínimo conocimiento.

Gracias por pasarte por aquí. Un abrazo

Manuel Bustabad

 

Marta DfN (no verificado) says:

Como decimos por aqui... Manda carallo!!! Que vengan ahora a darnos lecciones de tortilla después de tantos méritos cosechados y demostrados...

Cuando dice la PEOR Tortilla del mundo, entiendo que es porque ha probado todas las tortillas claro! Vamos que hablamos con un licenciado en tortilla de patata de toda la vida, y no de un comedor de huevos cocidos verdad???

Estoy de acuerto contigo Manuel! Suscribo desde la primera a la última de tus palabras!!! Te felicito por esta entrada !! Un Besiñooo!!!!

Manuel Bustabad says:

Gracias, Marta. El chico que escribe ese blog sí sabe mucho de cocina y probablemente es una voz muy autorizada. Y yo no veo mal que opine sin haber probado todas las tortillas. Pero creo que con la de Betanzos se equivoca e intuyo que está opinando de algo que no ha probado (aunque quizás me equivoque).

Muchas gracias por pasarte por el Vagón de Cola.

Manuel Bustabad

 

Lochy (no verificado) says:

Ésto de la tortilla de Betanzos no solo se conoce poco, sino que no todos los que la conocen entienden.
Personalmente me gustan todas las que estén bien hechas, pero no juzgo tal cosa en base a que sea más jugosa o menos; o lleve más o menos huevo o más o menos cochura. Eso, sin la menor duda, son características que se mueven en torno al clima.
En las ondulaciones béticas, como dices, ya te puedo asegurar que, si se hicieran muchas tortillas de Betanzos, andaría la mitad de la población enferma de salmonella. Y habría que retirarla entre los meses de Marzo a Noviembre, por salubridad.
Y no sé allá, pero acá está prohibido usar huevos frescos o mayonesas caseras en los bares. Por salubridad, hay que elaborar las tortillas bien cocidas; tanto, que son susceptibles de ser abiertas y rellenadas cual bocadillos o tartas saladas frías.
Lo que sí me resulta del todo conveniente es dejar de hacer críticas o juzgar las elaboraciones comparando los territorios y/o las de casa con las de las cocinas profesionales. La ley, a los profesionales, lógicamente, no nos permite hacer muchas cosas que sí podemos hacer en casa.
Un abrazo.

Manuel Bustabad says:

Lochy, tienes mucha razón. El clima no permite los mismos excesos en el norte y en el sur, donde por cierto también he probado tortillas fantásticas aunque aquí sólo he citado de pasada las que para mí son malas.

Aquí creo que la ley es la misma, sólo que no se cumple (se hace la vista gorda). También es cierto que en los sitios donde hacen buenas tortillas los huevos son caseros y fresquísimos. Yo quizá no comería una tortilla de Betanzos en cualquier sitio.

Los localismos me gustan para destacar nuestras diferencias porque no nos separan si no que nos hacen tener una identidad propia y nos enriquecen. Son un admirador de las ondulaciones béticas y además no soy quien para criticarlas. Y menos a los profesionales, caramba. 

Y en Coruña también hay tortillas infames, claro.

Me encanta que te pases por aquí. Un abrazo, Lochy.

Manuel Bustabad

 

 

María (no verificado) says:

Me uno a este hilo porque Lonchy lleva muchísima razón con el tema clima pero sinceramente a mi me encantaría poderme comer una tortilla como la que veo en la foto, me encantaaaa pero claro, el clima jejeje y es que yo en mi propia casa y con huevos fresquisimos del día de mis gallinas ni se me ocurre dejar la tortilla cruda por dentro en pleno agosto, hoy sin embargo ha sido vuelta y vuelta y ummmm como me he puesto, no ha llegado a ser como la de la foto pero casi se le parecía jejeje

administrador says:

Lochy lleva muchísima razón, sí. El clima en ese sentido juega a nuestro favor.

Gracias, María

Manuel Bustabad