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Abr 29
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Diario de un crucerista: Kefalonia

Vie, 29/04/2016 - 18:23 — Manuel Bustabad

Dejamos atrás el Egeo y navegamos hoy por el mar Jónico hasta arribar a la isla de Kefalonia por la mañana, con tiempo escaso para cualquier plan ambicioso. Que pareciera la escala irrelevante más allá de la sonoridad de la capital, Argostoli, sin relación aparente con la nave aquella de magnífica construcción con la que Jasón pasó cerca de aquí.

Abr 28
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Diario de un crucerista: Santorini

Jue, 28/04/2016 - 18:01 — Manuel Bustabad

Aún no termina el día de hoy y ya tengo una cosa clara: Santorini es carne de crucero. Aunque prefería la alta expectativa a la baja realidad, sí agradezco la visita hoy en escaso medio día para entender su naturaleza y descartarla de los próximos planes (aunque nunca es demasiado tiempo, que diría el otro). Y no es cosa de su geografía de volcán sumergido, que la convierte en una media luna con el cráter en acantilado, si no de sus ciudades de casitas blancas, artificiales e inaccesibles –no físicamente- que la coronan en la altura.

Abr 27
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diario de un crucerista: Mikonos

Mié, 27/04/2016 - 22:17 — Manuel Bustabad

Un crucero por el Egeo trasmite sensación de azar. Si cuando sobrevuelas las islas tienes la oportunidad, gracias a la perspectiva, de capturar su silueta y a partir de ahí investigar sobre su historia, su identidad, cuando las sorteas desde un barco no puedes ni adivinar qué hay detrás de colina que emerge del mar, casi nunca más de unos pocos kilómetros. Así transcurrió la mañana de hoy hasta que una de esos cientos de islas anónimas se fue haciendo grande en el horizonte hasta enseñarnos primero sus casas blancas, luego sus ventanas azules y rojas.

Abr 26
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Diario de un crucerista: Atenas

Mar, 26/04/2016 - 21:27 — Manuel Bustabad

Mira que no me gusta madrugar, pero las excursiones programadas es lo que tienen. Y claro, un crucerista que se precie tiene que desayunar con la suficiente contundencia como para sobrevivir hasta regresar al barco. Como si no hubiese restaurantes en el destino, llámese Atenas o como sea. Aquí lo recomendable siempre es el bufet, que me perdone el amable camarero que reparte omeletes y huevos benedictina entre quien los reclame en el restaurante de la planta cinco, por oferta y rapidez. Salvo que todo el pasaje haya decidido lo mismo, cosa que por lo visto ocurrió hoy.

Abr 25
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Diario de un crucerista: la llegada al barco

Lun, 25/04/2016 - 21:26 — Manuel Bustabad

Nunca había volado a Atenas. Cuando el avión que te lleva viene del oeste se sobrevuela la historia de la civilización occidental y, con un día despejado, se pueden ver desde las guerras médicas a las victorias sobre Jerjes como si estuvieses en el sofá conectado a google maps. Y las luchas entre Esparta y Atenas, claro. Yo soy más de Esparta que de Atenas, creo. Un gallego ignorante es de la una o de la otra con la misma tibieza y volatilidad que si tiene que elegir entre el Albacete o el Ciudad Real, pongamos por caso. Pero siempre simpaticé más con el Peloponeso y sus historias que con el Ática burguesa, usted ya me entiende.